La verdadera escucha requiere la postergación de la respuesta. Estamos educados a escuchar sin interrumpir, manteniéndonos en contacto con nuestra respuesta, sin percibir lo que nos están diciendo. Mantenemos la apariencia de que estamos escuchando cuando en realidad estamos esperando la ocasión de hablar.Escuchar significa volvernos conscientes de todos los indicios que emite la otra persona, implica una apertura a la totalidad de la relación.
Escuchar significa que dejamos de estar pendientes de nosotros mismos, de los propios pensamientos, juicios, prejuicios y expectativas, centrándonos en la otra persona tal cual como es.
Escuchar es percibir al otro como es y no como quisiéramos que fuera.
María Daniela Schettini
Consultora psicológica

